Entradas

Mostrando las entradas de marzo 23, 2008
El tiempo sin mente Alexis, en soliloquio. Te extrañe, con obsesivo y delirante empeño. Pero sin llegar a estar loco, dije tu nombre una y otra vez, sin estar loco, me imagine que tal vez podíamos vivir juntos por siempre. Ayer, no sé qué hice ayer. Seguramente te extrañe también. Pero por qué, tal vez sea lo menos importante. Hoy es un día soleado, de los días soleados que tanto nos gustan. Si, digo nos, porque estoy seguro que a ti también. Los primeros días de marzo han sido soleados, pero los últimos días, eso estará por verse. Hoy me tienes contigo, me tienes en plenitud por ti. Lástima que no lo sepas. Lástima que no lo leas. Pero en un día soleado me tuviste pensando en ti. Podría decir mil cosas hoy, escribir cientos de cartas a ti, a Dios, a todos. Pero nunca sabría con seguridad qué es lo que pienso. Por eso ya no escribo. Luisa, en la mañana. Desempolvar, aspirar, trapiar, lavar. Inicia el día. Si bien antes, levantarse. Luisa mira el reloj. La hora de afrontar un nuevo...