Bendita seas
Solo quiero aprovechar este espacio, privado hasta donde yo sé, y público hasta donde me atrevo a fantasear, para agradecerte a ti, a la música que amo, por darme tanta plenitud. No se si esta alegría que me das sea falsa, si sea o no verdadera. Si es solo exaltación emocional o un simple confort. No se si cabe afirmar que me haces sentir con espíritu, pero ninguna religión ha hecho lo que tu haces por mí. Ningún amor ha durado tanto como los discos que me has brindado, ni ha estado tan excento de desilución o conflicto. Simplemente, siempre eres conveniente, inspiradora y reconfortante. Confieso que mis amores residen en el folkclor estadounidense y en la vangurdia del rock Inglés. No se si podría afirmar que me gustan todas las músicas. En efecto, nada sería de Chuck Berry y Hendrix de no ser por Los espirituals que se cosecharon al sur de norte américa, junto con los cantos de melacolía incurable de la música country, hermosa poesía de lo mundano y eterno. No se por qué simplemente ...