Bendita seas
Solo quiero aprovechar este espacio, privado hasta donde yo sé, y público hasta donde me atrevo a fantasear, para agradecerte a ti, a la música que amo, por darme tanta plenitud. No se si esta alegría que me das sea falsa, si sea o no verdadera. Si es solo exaltación emocional o un simple confort. No se si cabe afirmar que me haces sentir con espíritu, pero ninguna religión ha hecho lo que tu haces por mí. Ningún amor ha durado tanto como los discos que me has brindado, ni ha estado tan excento de desilución o conflicto. Simplemente, siempre eres conveniente, inspiradora y reconfortante. Confieso que mis amores residen en el folkclor estadounidense y en la vangurdia del rock Inglés. No se si podría afirmar que me gustan todas las músicas. En efecto, nada sería de Chuck Berry y Hendrix de no ser por Los espirituals que se cosecharon al sur de norte américa, junto con los cantos de melacolía incurable de la música country, hermosa poesía de lo mundano y eterno. No se por qué simplemente siento alergia por la forma como se canta y baila e mi país en estos tiempos. colombia, para mí, es un país sin arte y sin belleza, y esa es una tragedia ta grande como la de la violencia. Se que mas de uno alzaria su voz ante tal propuesta, digna más de una diatriba al estilo fernando Vallejo que de un colombiano de "bien". Pero nuestra música popular es algo que solo cabe en las fantasías los historiadores de la cultura colombiana. Reconozco que la vertiente del jazz que se hace llamar "nueva música colombiana" es algo especial y refrescante. Pero precisamente, los colombianos no se han interesado en ella, por escuchar esta música que se hace llamar colombina, este vallenato sin espíritu africano alguno, y este tro pi pop sin ensueños andinos, esta música sin imaginación, que solo es tolerable en fiestas propicias para la anomia personal, fiestas sin contacto con lo mejor de las culturas humanas, fiestas para emborracharse y bailar al son de la sin razón y la intrascendencia.
Yo sueño con que colombia tenga figuras musicales como Bob Dylan, Duke Ellington, Los Beatles. Chuck Berry, Floyd, Velvet Underground, Neil Young... O ncluso, por lo menos, gnte valiosa como Fito Paez, Calamaro... Que le den a Toto la Momposina el lugar que se merece, que escuchemos más a Lucho Bermudez... Pero no este tropi pop, este vallenato comercial, estos grupos que solo merecen el olvido.
Yo sueño con que colombia tenga figuras musicales como Bob Dylan, Duke Ellington, Los Beatles. Chuck Berry, Floyd, Velvet Underground, Neil Young... O ncluso, por lo menos, gnte valiosa como Fito Paez, Calamaro... Que le den a Toto la Momposina el lugar que se merece, que escuchemos más a Lucho Bermudez... Pero no este tropi pop, este vallenato comercial, estos grupos que solo merecen el olvido.
Comentarios
Respecto a lo del vallenato y el tropipop -y toda la música que podríamos llamarías vacía - creo, sin embargo, que tienen aspectos rescatables porque es el individuo el que le da el valor a la composición artística. Puede ser que se use algunos vallenatos para hacer fiestas, justificar rascas y caer en rumbas y bailes que estéticamente son criticables. Pero son esos mismos ritmos de juglares -y muchos otros no juglares- los que pueden tener bellos mensajes. Desde anécdotas regionales hasta poemas disfrazados como el que tu mismo has publicado en esta entrada.