El círculo vicioso del patriotismo
Durante las últimas semanas John McCain ha repuntado en las preferencias políticas de los electores estadounidenses. Parece ser que la convención republicana cumplió con la función de inclinar a electores indecisos, tal vez a quienes ven a la política desde lejos, como un evento más dentro del complejo del entretenimiento, elaborado día a día por los medios masivos.
Varios analistas han coincidido en que, aunque las crisis económica y de política exterior de estados unidos parecieran ser los temas prioritarios a resolver, los electores parecen seguir estando distantes en sus apreciaciones sobre las implicaciones de estos problemas. Lo más extraño es que se ha afirmado que McCain no es el candidato que puede ofrecer cambios ante estas dos crisis. Incluso él mismo resalta su compromiso sin límites con la lucha contra el terrorismo, como si no hubiese pasado nada en Irak, como si hoy en día no fuera más claro que antes que la guerra en Irak fue un invento completo, con el cual han fallecido miles de civiles inocentes y se ha condenado a miles de familias norteamericanas a perder a sus hijos militares en una confrontación bélica completamente innecesaria. Pero aun así, McCain comienza a repuntar en las encuestas.
Pero, a pesar de la crisis económica presente, y de lo indefendible que es cualquier apoyo a la iniciativa del gobierno Bush por seguir ocupando Irak, los medios y los electores están entretenidos por esto días con la fórmula vicepresidencial de McCain, la hasta ahora desconocida Sarah Palin, una mujer que se declara ultra conservadora y ferviente religiosa, para quien defender el patriotismo es equivalente a hacerse de la vista gorda con el magnicidio que resultó ser la guerra en Irak.
Si la ventaja de McCain sigue creciendo, gracias a una estrategia descarada de marketing político que buscando réditos con el once de septiembre, entonces creo que estados unidos va a seguir contribuyendo a su nefasta imagen internacional. Porque las ambiciones de quienes orquestan las guerras preventivas para obtener contratos por pago de productos y servicios militares van a terminar por crear un ambiente aun más hostil en el mundo que rodea al país de los sueños americanos. Y Mientras tanto, muchos estadounidenses van a seguir ignorando el daño que han cometido sus gobiernos al mundo, tal vez porque reconocerlo implique admitir, de una vez por todas, que la fantasía neoconservadora y fanático religiosa que han creado solo existe en sus cabezas. Si el electorado estadounidense no permite cambios trascendentales, entonces, no será extraño que en las próximas décadas volvamos a ver algo parecido o peor que el once de septiembre. Y todo esto, solo por las ambiciones de un grupo pequeño de sujetos que hacen empresa armamentista con la política, disfrazándose de hombres que promueven la libertad y la democracia.
Varios analistas han coincidido en que, aunque las crisis económica y de política exterior de estados unidos parecieran ser los temas prioritarios a resolver, los electores parecen seguir estando distantes en sus apreciaciones sobre las implicaciones de estos problemas. Lo más extraño es que se ha afirmado que McCain no es el candidato que puede ofrecer cambios ante estas dos crisis. Incluso él mismo resalta su compromiso sin límites con la lucha contra el terrorismo, como si no hubiese pasado nada en Irak, como si hoy en día no fuera más claro que antes que la guerra en Irak fue un invento completo, con el cual han fallecido miles de civiles inocentes y se ha condenado a miles de familias norteamericanas a perder a sus hijos militares en una confrontación bélica completamente innecesaria. Pero aun así, McCain comienza a repuntar en las encuestas.
Pero, a pesar de la crisis económica presente, y de lo indefendible que es cualquier apoyo a la iniciativa del gobierno Bush por seguir ocupando Irak, los medios y los electores están entretenidos por esto días con la fórmula vicepresidencial de McCain, la hasta ahora desconocida Sarah Palin, una mujer que se declara ultra conservadora y ferviente religiosa, para quien defender el patriotismo es equivalente a hacerse de la vista gorda con el magnicidio que resultó ser la guerra en Irak.
Si la ventaja de McCain sigue creciendo, gracias a una estrategia descarada de marketing político que buscando réditos con el once de septiembre, entonces creo que estados unidos va a seguir contribuyendo a su nefasta imagen internacional. Porque las ambiciones de quienes orquestan las guerras preventivas para obtener contratos por pago de productos y servicios militares van a terminar por crear un ambiente aun más hostil en el mundo que rodea al país de los sueños americanos. Y Mientras tanto, muchos estadounidenses van a seguir ignorando el daño que han cometido sus gobiernos al mundo, tal vez porque reconocerlo implique admitir, de una vez por todas, que la fantasía neoconservadora y fanático religiosa que han creado solo existe en sus cabezas. Si el electorado estadounidense no permite cambios trascendentales, entonces, no será extraño que en las próximas décadas volvamos a ver algo parecido o peor que el once de septiembre. Y todo esto, solo por las ambiciones de un grupo pequeño de sujetos que hacen empresa armamentista con la política, disfrazándose de hombres que promueven la libertad y la democracia.
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